El país donde las personas se esfuman

Estaba a 10 minutos de su casa el 19 de mayo del 2019; su hermana Dulce Fonseca cuenta que ha pedido apoyo para darle difusión al el caso de su hermano y le han argumentado que «no es de tanta prioridad como las niñas o las mujeres”

Alberto Fonseca Leyva, de 22 años, desapareció desde el 19 de mayo de 2019, luego de salir a trabajar. Era ayudante de albañil en Chilpancingo y en el trayecto a su casa en la colonia San Pedro, sencillamente desapareció. “Todos nos preguntamos: ¿Dónde está?, es como si se hubiera esfumado, se lo tragó la tierra, no hay ninguna pista”, dice entre sollozos su hermana Dulce.

«Hoy tendría 25 años», explica Dulce quien lleva una lona de un metro con los datos de su hermano. “Él quería ser militar y ya había terminado de hacer su servicio, ya no llegó a eso”, explica con lagrimas en los ojos mientras marcha este 10 de mayo en las calles de la Ciudad de México.

Explica que el día que desapareció, Alberto fue a trabajar a unos edificios en construcción, ubicados en la entrada de la colonia Eduardo Neri que colinda con la colonia San Pedro y habría salido a las 2 de la tarde.

Era un camino de 10 a 15 minutos y tenía que pasar por una barranca. “Mi mamá le enseñó a la policía el edificio donde trabajaba y el camino que tenía que recorrer para llegar y aún así no tenemos datos, ni videos, nada”, comentó Dulce.

Hasta el momento no hay ninguna pista, y ellos (los del Ministerio Público) dicen que es por lo mismo, que era muy callado, que por no tener novia, amigos, por ser una persona muy seria para no meterse en problemas y sin embargo no saben nada de él.

A sus 22 años, Alberto Fonseca era el hombre de la casa y el sostén de doña Margarita, su mamá. Ella tuvo dos hijas además de Alberto.

Aun sin indicios de su paradero, su hermana Dulce Fonseca dice que tiene la confianza de encontrarlo, así sea muerto, calcinado, como sea…