Elementos de la Secretaría de Seguridad Pública Municipal (SSPM) atendieron la tarde de este lunes un reporte al número de emergencia 911, en el que se alertaba sobre un vehículo incendiado en el estacionamiento de una farmacia ubicada en la intersección de las avenidas Adolfo López Mateos y Plan de Ayala.
Al llegar al lugar, los agentes encontraron un Ford Interceptor de color dorado que presentaba daños por fuego en su interior. El siniestro ya había sido controlado por vecinos y comerciantes de la zona, quienes utilizaron extintores para sofocar las llamas antes de que se propagaran.
Los oficiales solicitaron la presencia de personal del Departamento de Bomberos, únicamente para que realizaran una inspección y descartaran un posible reinicio del fuego.
De acuerdo con testigos, el vehículo pertenece a un hombre que trabaja en el sector y que acostumbraba dejarlo estacionado frente a la farmacia. Fueron ellos quienes se encargaron de darle aviso al propietario.Inicialmente se presumió que el incendio pudo haber sido provocado por un cortocircuito en el tablero, sin embargo, al revisar el interior del auto, los agentes localizaron un frasco con residuos de combustible, lo que hace suponer que el fuego fue provocado de manera intencional.
Empleados de la farmacia aseguraron haber visto a personas desconocidas prender fuego al vehículo, por lo que la Fiscalía de Distrito Zona Norte tomará el caso y realizará las investigaciones correspondientes.
Finalmente, no se reportaron personas lesionadas, aunque los daños materiales fueron considerables. El propietario informó que el vehículo quedó completamente inservible y que era su único medio de transporte para trasladarse a su trabajo.





