Las lágrimas aparecieron antes de terminar la frase. Nancy Elizabeth Pérez apenas podía contener la emoción mientras observaba a su hija, Keyra Torres, recibir el título como ingeniera industrial en procesos industriales. Entre porras, fotografías y aplausos, la madre juarense resumió el momento en una sola palabra: orgullo.
La ceremonia de graduación reunió a decenas de familias que compartieron el mismo sentimiento, pero para Nancy el instante tenía un significado especial. Keyra se convirtió en la primera integrante de la familia en concluir estudios universitarios, una meta que durante años parecía lejana, pero que finalmente se volvió realidad.
“Es un orgullo muy grande. Ella trabaja, estudia y nunca se rindió. Todo su esfuerzo hoy está dando frutos”, expresó con la voz entrecortada mientras miraba a su hija sostener el título profesional.
Nancy relató que detrás de ese logro hubo años de sacrificios, jornadas largas y momentos complicados, tanto para su hija como para toda la familia. Sin embargo, asegura que cada desvelo y cada esfuerzo valieron la pena al verla cumplir una de sus metas más importantes.
La madre también compartió que otra de sus hijas seguirá próximamente el mismo camino universitario, inspirada por el ejemplo de Keyra, a quien describió como una joven trabajadora, disciplinada y perseverante.
“Yo les digo a los padres que apoyen a sus hijos en sus sueños y en sus metas. Nunca hay que decirles que no pueden, porque claro que pueden. Uno está para darles la mano y ayudarlos a salir adelante”.
Durante varios minutos, Nancy no dejó de sonreír mientras observaba a su hija convivir con compañeros y maestros. Entre fotografías familiares y felicitaciones, confesó que uno de sus mayores deseos siempre fue ver a sus hijos convertirse en profesionistas y abrirse camino por sí mismos.
Antes de retirarse del lugar, le dedicó unas últimas palabras llenas de cariño: “La amo y la felicito. Estoy muy orgullosa de ella. Sé todo lo que luchó para llegar hasta aquí y esto apenas es el comienzo”.





