JMAS va tras negocios que pagan agua como vivienda

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La Junta de Agua mantiene acciones permanentes para detectar inmuebles que operan con actividades comerciales, pero que continúan pagando una tarifa doméstica, una situación que representa un uso incorrecto del servicio y que afecta la correcta aplicación de los cobros.

La encargada del despacho de la Dirección Comercial, René Guadalupe Rodríguez Esparza, informó que actualmente el organismo cuenta con un padrón cercano al medio millón de cuentas, de las cuales alrededor de 18 mil corresponden al giro comercial, mientras que el resto pertenece al sector doméstico. Agregó que, como resultado de las labores de supervisión, cada mes son detectados alrededor de 20 negocios que operan con una tarifa que no corresponde a la actividad que realizan.

Explicó que no todos los casos en los que existe una actividad económica dentro de una vivienda representan una irregularidad. Señaló que cuando un negocio funciona como apoyo para la economía familiar y ocupa menos del 30 por ciento de la construcción del inmueble, la cuenta conserva la tarifa doméstica.

“Sabemos que lo que está haciendo es en apoyo a su subsistencia familiar, entonces a ellos no les cambiamos la tarifa; sin embargo, los tenemos identificados en el sistema con el giro de subsistencia familiar”.

Indicó que la problemática surge principalmente cuando una vivienda es adquirida por una cadena comercial o una empresa que transforma el inmueble en un establecimiento, pero mantiene el contrato de agua registrado como casa habitación, lo que provoca un cobro inferior al que corresponde por el uso del servicio.

Para detectar estas situaciones, la Junta trabaja desde dos frentes. El primero es mediante el personal encargado de la lectura de medidores, quienes recorren cada mes la totalidad de las cuentas y reportan cualquier anomalía detectada durante sus visitas.

Cuando un lector identifica un posible giro incorrecto, el caso es turnado al área de Operaciones Comerciales, donde se realiza una inspección para verificar el uso real del inmueble. Durante esa visita se obtiene evidencia fotográfica que permite confirmar si la propiedad dejó de ser habitacional y ahora funciona como negocio.

Con la información recabada, el organismo deja una notificación al usuario para que acuda a regularizar su situación. En caso de que el propietario no realice el trámite, la Junta efectúa el cambio de giro de manera automática en su sistema administrativo.“Cuando el cambio de giro provoca un cambio en la tarifa, es decir, que pasa de tarifa doméstica a comercial, tenemos la obligación de cobrar un cargo retroactivo por todo el tiempo que estuvieron utilizando la toma como si fuera doméstica, cuando en realidad fue comercial”.

La funcionaria señaló que estas acciones buscan garantizar que cada usuario pague conforme al uso que realmente da al servicio de agua potable y mantener actualizado el padrón de cuentas comerciales y domésticas del organismo.