La falta de lluvias suficientes y la extracción excesiva de agua mediante pozos agrícolas ilegales están agravando la problemática hídrica que enfrenta el campo de Chihuahua, debido a que las presas no han logrado recuperar niveles que garanticen el próximo ciclo agrícola y los mantos freáticos registran un déficit, señaló Arturo Rentería, presidente de Agrodinámica Nacional.
El dirigente explicó que, aunque durante este año se han registrado algunas precipitaciones en la entidad, estas no han sido suficientes para revertir los efectos de la sequía. Como ejemplo, mencionó el comportamiento de la presa La Boquilla, cuyo nivel llegó a ubicarse en alrededor de 17.18% de su capacidad y posteriormente logró una recuperación que apenas supera 20%.Rentería advirtió que los niveles actuales de almacenamiento no ofrecen certeza para el siguiente ciclo agrícola, por lo que consideró necesario que durante el próximo invierno continúen las precipitaciones para favorecer la captación de agua y permitir una mayor recuperación de las presas.
Extracción en mantos freáticos por pozos clandestinos
A la falta de lluvias se suma, dijo, la extracción desmedida de agua mediante pozos agrícolas ilegales, situación que está ejerciendo una presión adicional sobre los mantos freáticos del estado. Señaló que el problema no solamente afecta las actividades productivas, sino que en algunas poblaciones ya existen consecuencias relacionadas con la disponibilidad de agua para consumo doméstico.
De acuerdo con el presidente de Agrodinámica Nacional, en Chihuahua existen aproximadamente siete mil pozos ilegales, cuya mayor concentración se encuentra en la zona noroeste del estado, particularmente en municipios como Janos y Casas Grandes. Explicó que, aunque en la región de Jiménez este tipo de perforaciones representan alrededor de 2% del total de pozos, el problema radica en la cantidad de agua que pueden extraer.
El dirigente señaló que la extracción de grandes volúmenes de agua mediante estas perforaciones representa una presión considerable para los acuíferos, especialmente en un contexto en el que las precipitaciones no han sido suficientes para permitir su recuperación. “Las lluvias que faltan no recargan los mantos”, sostuvo al referirse al déficit de agua subterránea que enfrenta actualmente el estado.
Rentería indicó que esta combinación de sequía y sobreexplotación de los recursos hídricos mantiene a los productores agrícolas en una situación complicada, debido a que la disponibilidad de agua constituye uno de los principales factores para determinar las condiciones en las que podrán desarrollar sus actividades durante los siguientes ciclos.
Ante este panorama, el presidente de Agrodinámica Nacional remarcó que la recuperación de las condiciones hídricas dependerá, entre otros factores, de que se presenten mayores precipitaciones que permitan incrementar los niveles de almacenamiento en las presas y favorecer la recarga de los mantos freáticos, actualmente afectados por el déficit de agua y la extracción excesiva.





