La venta de flor de cempasúchil comenzó más lenta este año en la zona Centro de la ciudad, donde comerciantes esperan que la demanda aumente en los próximos días, conforme las familias se preparan para colocar sus altares por el Día de Muertos.
Benito Romero, comerciante de la zona, explicó que por ahora ofrecen principalmente plantas en maceta cultivadas en viveros de la ciudad, una alternativa que permite a los compradores conservarlas durante varias semanas si mantienen los cuidados necesarios. El precio de cada maceta es de 100 pesos.
Romero indicó que, con riego constante y suficiente luz solar, la planta puede mantenerse en buenas condiciones alrededor de un mes, por lo que puede utilizarse durante la temporada de celebraciones.
La situación es distinta con la flor de corte, que el comerciante acostumbra traer del Valle de Juárez, en las inmediaciones de Loma Blanca, y de otras zonas productoras. Este año, las condiciones climáticas afectaron la disponibilidad del producto, por lo que serán importadas desde La Laguna. “Desgraciadamente, ahora por el clima, por el aire y lo frío, no va a haber, no hubo esta temporada”.
En años anteriores, los comerciantes comenzaban a recibir los primeros cargamentos entre el 5 y el 8 de octubre. El entrevistado estimó que la llegada de la flor de corte podría retrasarse entre una o dos semanas, dependiendo de cuándo los productores comiencen a realizar los primeros cortes y envíen el producto a la frontera; podrían llegar a partir del 22 de octubre.
Romero también señaló que la situación económica ha influido en el comportamiento de los compradores, pues hasta ahora no han observado el movimiento comercial de otras temporadas. Aun así, confía en que las ventas mejoren conforme se acerque el Día de Muertos y las familias comiencen a buscar flores para sus ofrendas.
El comerciante invitó a los juarenses a acudir a la zona Centro para adquirir cempasúchil y mantener viva la tradición de recordar a sus seres queridos mediante los altares, una costumbre que también se fomenta en las escuelas, donde se pide a los alumnos llevar flores para las ofrendas conmemorativas.





