El gobernador de Florida, Ron DeSantis, se rinde. El candidato republicano se ha visto impotente para frenar la pujanza de Donald Trump, con quien competía en extremismo, y el “momentum” de Nikki Haley, representante de la corriente más moderada del radicalizado Partido Republicano, y ha anunciado en un vídeo su retirada de las primarias para las elecciones presidenciales.
“Hoy suspendo mi campaña. Estoy orgulloso de haber cumplido el 100% de mis promesas y no voy a parar”, declaró este domingo, a dos días de las primarias en Nueva Hampshire, y a poco más de un año de las encuestas que le llegaron a dar como favorito. “Ahora, tengo claro que la mayoría de los votantes de las primarias republicanas quieren darle otra oportunidad a Donald Trump”, añadió.
“Trump es superior al actual titular, Joe Biden. Eso está claro. Firmé un compromiso para apoyar al candidato republicano y cumpliré ese compromiso. Tiene mi respaldo porque no podemos volver a la vieja guardia republicana de antaño”, señaló.
Hundido en las encuestas
La retirada de DeSantis se produce a solo dos días de las primarias de Nuevo Hampshire, en las que sus perspectivas eran pésimas. Según la última encuesta publicada este domingo por la CNN, la intención de voto con que contaba en este estado era del 6%, a años luz del 50% de Donald Trump y del 39% de Nikki Haley.
En las encuestas nacionales el gobernador de Florida se hallaba a cerca de 50 puntos de Trump y había caído por detrás de la exgobernadora de Carolina del Sur.





