En una era en la que las redes sociales se han convertido en un publirrelacionista, un canal de ventas y hasta una ventana a mundos inalcanzables, el martilleo incesante que esa información provoca en el cerebro resulta agotador.Así le pasó a Samantha Pérez hasta que no pudo más. En su afán de demostrar éxito a toda costa, un día finalmente se derrumbó.Lo anterior es a grandes rasgos la premisa del espectáculo unipersonal ‘The Real Life of Samantha Pérez y Pérez’, una explosiva pieza de teatro cabaret que llega al Centro Cultural Telón de Arena este 6 y 7 de junio con funciones programadas a las 7 de la tarde.Escrita y actuada por Andrea Maliachi, y dirigida por Cess Enríquez, la obra mezcla comedia, sátira y humor negro para hacer reflexionar al público sobre el impacto de las redes sociales en la salud mental.“Esta obra la escribí hace cuatro años, hago ocho personajes en escena y el tema central es la depresión en jóvenes, pero también rosa a adultos jóvenes que estamos en esta etapa en la que ya nos tenemos que realizar”, expresó la actriz.“La obra expone cómo las redes sociales han maximizado los estándares de lo que es el éxito porque muestran contenido aspiracional, y es algo de lo que no podemos escapar porque la exposición en la pantalla nos está dando todo el tiempo información de ese tipo. Hice una investigación profunda y me di cuenta de cómo no te vas a estar autocalificando todo el tiempo si estás viendo estándares de belleza, a dónde tienes que ir, quién ya tiene coche, quién ya viajó, cuánto tendrías que estar ganando, y si no estás cumpliendo con eso probablemente seas un fracasado”.A este bombardeo, Maliachi lo calificó de fantasía, porque “la realidad y la vida no funcionan como el celular nos está indicando, entonces este fenómeno ha generado muchos trastornos en jóvenes y adultos. La obsesión al celular también nos está desconectando de una manera silenciosa”.Para llevar a la escena este planteamiento, la intérprete eligió el tono absurdo y cómico del teatro cabaret, con el fin de “exponer de la manera más grotesca los vicios de carácter que vamos adquiriendo con esta información”.“Nos desconectamos de la realidad y empezamos a querer una y otra cosa. A Samantha le inyecté eso porque es una mujer que a toda costa quiere demostrar que es exitosa y ella se esfuerza tanto que termina agotándose de tal manera que ya no puede pararse de la cama, que es uno de los síntomas que tienes cuando se presenta este trastorno mental y se agrava”.En escena, la pobre de Samantha ya no puede más con su autoexigencia y le pide a Dios acabar con su vida. Agotada, empieza a soñar que está en un reality show, y de ahí se van desprendiendo las situaciones que harán reír al público al tiempo que se enfrenta a sus propios vicios.Los acontecimientos plasmados en esta pieza de teatro cabaret, o como le llama Maliachi, farsa mexicana, están inspirados en el desgaste que sufrió ella misma al tratar de ser perfecta en el teatro.“Es un buen mensaje decir: si no está funcionando, no eres feliz y hay demasiado esfuerzo, cámbialo, no pasa nada”, agregó la actriz y también directora de la compañía Regordet Cabaret.





