El riesgo de que el actual brote de ébola se propague fuera de África es bajo, afirmó hoy en Brasil el Director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, quien destacó que la naturaleza del virus hace improbable una pandemia como la registrada con la COVID-19.
Durante una visita a la Fundación Oswaldo Cruz (Fiocruz), en Río de Janeiro, donde recibió el título de doctor honoris causa, Ghebreyesus explicó que el ébola se transmite por contacto directo con fluidos corporales de personas infectadas y no por vía aérea, un factor que limita considerablemente su capacidad de expansión internacional.»El riesgo para el resto del mundo sigue siendo bajo. Dado que el ébola se transmite por contacto cercano y no por el aire, como la COVID-19, no esperamos que se convierta en una pandemia, debido a la propia naturaleza (del virus)», señaló el directivo.El Director general de la OMS recordó que, desde la identificación del virus hace cinco décadas, apenas se han registrado alrededor de 30 casos fuera de las regiones africanas donde se han producido brotes, lo que, a su juicio, demuestra que las cadenas de transmisión suelen mantenerse bajo control cuando se aplican medidas eficaces de vigilancia epidemiológica.
No obstante, advirtió que el riesgo continúa siendo elevado para los países vecinos de la República Democrática del Congo (RDC), donde se concentra el actual brote, especialmente después de que se detectaran casos en Uganda.Según la OMS, el brote declarado en mayo ha dejado más de 3 mil casos confirmados y alrededor de mil 400 fallecidos, principalmente en la RDC.Las autoridades sanitarias internacionales mantienen operaciones de vigilancia epidemiológica, rastreo de contactos, aislamiento de pacientes y campañas de vacunación para contener la enfermedad.Ghebreyesus subrayó que las tareas de respuesta enfrentan dificultades adicionales debido a la situación de inseguridad en el este de la RDC, donde los enfrentamientos armados han provocado el desplazamiento de millones de personas y dificultan el acceso de los equipos médicos a las comunidades afectadas.»El Gobierno congoleño está haciendo todo lo posible y cuenta con el apoyo de la OMS y de otros socios internacionales, pero todavía necesitamos reforzar la respuesta para controlar completamente el brote», afirmó.




