Ven beneficios limitados por TLCAN y T-MEC

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Con el arranque del libre comercio a través del TLCAN y posteriormente con el T-MEC, México enfocó su política comercial en la atracción de Inversión Extranjera Directa (IED), el empleo manufacturero sin valor agregado, dispersando beneficios solo en determinadas regiones, coincidieron especialistas.

Enrique Minor, profesor investigador del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), señaló que el acuerdo comercial con EU limitó su alcance porque fue concebido para facilitar el intercambio de mercancías y no como una guía para el desarrollo industrial de los socios o el intercambio de información, lo cual causó que se tengan beneficios muy focalizados.»Fue un acuerdo comercial, no fue un acuerdo industrial. Es decir, no hubo una política ni nada en la mesa que se hablara de transferencia tecnológica, ¿no? No hubo nada en la mesa que hablara sobre el crecimiento industrial, científico y tecnológico de México», acotó en el coloquio «Un México sin T-MEC». Análisis y propuestas ante un escenario sin el T-MEC», organizado por el CIDE.»¿Qué ha pasado en términos generales con la integración? Dejó muchas cosas pendientes y esta idea de que se iba a poder integrar y como un mecanismo de posibles soluciones a problemas sociales, problemas profundos, pues no se dio».

Ejemplificó que, mientras el Norte consolidó su vocación manufacturera y creó polos para atender la demanda exportadora, en el sur-sureste no se percibió el efecto de la apertura comercial.José Romero, ex director del CIDE, señaló que con la entrada de acuerdos de libre comercio se procuró el establecimiento de condiciones que permitieran la certeza para la inversión extranjera; sin embargo, con la decisión del Presidente Donald Trump de no renovar de manera automática el T-MEC, esa condición se perdió.Por ello, para el académico, el crear un modelo de manufactura basado en la demanda de exportaciones, sin una política industrial, deja a México en una condición de vulnerabilidad.»Se podría, si hubiera voluntad política, exigir si vienen nuevas inversiones extranjeras, pedir que se asocien con empresas nacionales o pedirles ciertos requisitos de contenido nacional que ahora se podrían lograr», expresó Romero Tellaeche.Para el ex titular del CIDE, incluso con la inercia comercial entre México y Estados Unidos, sin el T-MEC, México se vería obligado a establecer negocios con otros países y a aplicar política económica con mayor soltura.