El crimen organizado ha entrado a un nuevo giro: el despojo de bienes.
La apropiación ilegal de inmuebles, terrenos agrícolas y predios de alta plusvalía se registra en México como una red delictiva que opera bajo la complicidad o negligencia de autoridades locales en al menos 11 entidades del País.

Cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) revelan que, hasta el primer semestre de 2026, se registraron 15 mil 311 víctimas de despojo en México.A nivel nacional, organismos como México Evalúa estiman que la impunidad en este delito alcanza un 96.36 por ciento.En el Estado de México, Guanajuato, Puebla, Veracruz, Jalisco, Oaxaca, Nayarit, Quintana Roo, Yucatán, Campeche y Colima se acumulan denuncias, quejas y protestas que señalan la complicidad de funcionarios públicos de distintos niveles.No obstante, en Chihuahua, Chiapas y Michoacán, familias han sido expulsadas de sus territorios por grupos del crimen organizado que se apoderaron de sus viviendas y parcelas.Organizaciones civiles y víctimas identifican un modus operandi sostenido por cárteles notariales y la cooptación judicial: mediante la alteración química de protocolos de notarios fallecidos, la usurpación de identidades y la falsificación de escrituras, o que utilizan el aparato de justicia para encarcelar y coaccionar a los legítimos propietarios.Especialistas advierten que en el despojo de inmuebles cometido por grupos criminales también participan autoridades locales o grupos de poder.Jorge Paredes, CEO de Realty Experts, señaló que actualmente se estima que en el País hay aproximadamente 45 mil carpetas de investigación abiertas por delito de despojo inmobiliario, de las cuales 30 por ciento se concentran en la CDMX y Edomex.Este delito se registra en un contexto de alta densidad poblacional y escasez de vivienda.Paredes indicó que 40 por ciento de las víctimas de este delito corresponden a adultos mayores de 60 años, un sector vulnerable que frecuentemente es engañado o despojado mediante la falsificación de documentos y apoderamientos ilegales.El especialista detalló que el método para apoderarse ilícitamente de inmuebles varía según el dinamismo económico y jurídico de cada entidad.»Por ejemplo, en la Ciudad de México y Estado de México prevalecen las invasiones violentas por parte de grupos numerosos que están organizados», refirió.En tanto, añadió, en Nuevo León y zonas de alto valor económico los esquemas son más sofisticados: de suplantación de identidad, falsificación de escrituras y actos ante notarios para despojar terrenos baldíos o propiedades urbanas.




