Digger, la comedia oscura protagonizada por Tom Cruise y dirigida por Alejandro González Iñárritu, se desplomó en la taquilla durante su segundo fin de semana y apunta a pérdidas millonarias para el estudio Warner Bros.La sátira medioambiental, que presenta a Cruise en la piel de un magnate petrolero, no logró conquistar a la crítica ni a la audiencia y, según los expertos, se convirtió en un riesgo que no valió la pena para el estudio que este año conquistó el Óscar con Una Batalla Tras Otra.Tras dos semanas en cartelera, la cinta ha recaudado 14.4 millones de dólares en América del Norte y 35.3 millones en la taquilla mundial, cifras que apuntan a pérdidas de alrededor de 245 millones de dólares.»Financieramente tiene que ser considerado un desastre», dijo a la AFP Christopher Rosen, editor jefe de la publicación The Ankler.»Costó entre 160 y 180 millones de dólares, sin contar los gastos publicitarios, y no ha recaudado prácticamente nada en la taquilla», agregó.Daniel Loria, de Boxoffice, destacó que la cinta fue aprobada durante la gestión de los salientes directores ejecutivos de Warner Bros., Pam Abdy y Michael De Luca, quienes se hicieron un nombre al otorgar recursos y presupuestos del estudio a cineastas para trabajar en películas originales e innovadoras.»A veces funciona, y otras veces no», comentó el analista.
El desplome de Digger ocurre mientras el legendario estudio es absorbido por Paramount Skydance, que la semana pasada completó la adquisición de Warner Bros. Discovery, una fusión que da paso a un gigante mediático de televisión, noticias y cine bajo el control del empresario David Ellison.
CINE DE AUTOR
Digger, coinciden los expertos, es una película de corte artístico protagonizada por una de las mayores estrellas de cine de todos los tiempos, pero desde una perspectiva latinoamericana.»Esta película nunca iba a conquistar a una audiencia general, no creo que fue diseñada para eso», dijo Loria.»La cinta aprovecha cada oportunidad para empujar a la audiencia hacia direcciones incómodas», agregó.El analista también destacó que se trata de una producción «hecha por un cineasta latinoamericano que critica las actitudes de los ultra ricos en la sociedad y la cultura estadounidense».Las audiencias estadounidenses «no aceptan fácilmente» las películas que critican su cultura, «especialmente cuando son hechas por extranjeros», señaló.Sin embargo, las expectativas generadas por la participación de Cruise, cuya exitosa Top Gun: Maverick contribuyó a la recuperación de la taquilla tras la pandemia, acentuaron aún más la caída.»Tienes posiblemente a la mayor estrella de cine del mundo, Tom Cruise. Estaba literalmente en todas partes promocionando esta película. Estaba muy entusiasmado con la película y con trabajar con Alejandro Iñárritu (…) así que, gracias al poder de convocatoria de Tom Cruise, la película tuvo una enorme visibilidad», dijo Paul Dergarabedian, responsable de tendencias del mercado de la firma Rentrak.»Todo lo que haga va a estar bajo la lupa», comentó.No obstante, esta película y el papel que interpreta son muy diferentes de los títulos más recientes de Cruise, protagonista de otras exitosas cintas de acción, como la franquicia Misión Imposible.Los números, sostuvo Loria, corresponden al tipo de cine que realiza González Iñárritu, «menos preocupado con la taquilla que con tener una intención artística por detrás».»Lamentablemente fue promocionada como una película para una audiencia general, cuando en realidad es un cine de autor», señaló.




