Majo Aguilar y Mar Solís compartieron los retos de construir su propia identidad musical más allá de sus apellidos y legados familiares durante la conferencia «Las Herederas: Cuando la Tradición Encuentra su Propia Voz», como parte de la semana de los Heat Latin Awards 2026.»Flor Silvestre y Antonio Aguilar son figuras que tienen un peso importante en la historia de México, pero eso es una cosa: son figuras que tienen un peso importante y otra cosa son las alas.»Al final de cuentas sí se menciona a las familias, pero si uno no quiere cantar, no se dedica a esto. Es lindo que haya este cobijo espiritual y emocional, pero somos seres individuales buscando tener un lugar», aseguró Aguilar.Solís compartió que creció escuchando cantar a su papá Marco Antonio Solís en el estudio, lo que despertó su interés por dedicarse a la música y reconoció que le ha costado abrirse camino.»Es una industria muy complicada por muchos motivos, pero también creo que el arte habla por sí mismo y los que tienen la última palabra son el público. Ellos son los que tienen la decisión de si quieren escuchar.»Nosotras dos reconocemos la responsabilidad tan grande y hermosa que es ser músico. Lo que podemos hacer de nuestra parte es cuidar mucho el mensaje que estamos dando, que hay mucha intención y pasión cuando compartimos nuestra música», comentó Solís.Las dos cantantes coincidieron en que pensaron quitarse sus respectivos apellidos para sus nombres artísticos, pero eso sería negar su historia. También tuvieron en común que sus padres nunca les impusieron dedicarse a la música y que las han dejado tomar sus decisiones para forjar sus propias carreras.Hace unos meses, Solís se reunió con su papá para mostrarle su propia versión de «Invéntame», una vez que ya estaba masterizada.»Me dio nervios mostrarle mi versión de su bebé porque al final es su bebé. No sabes lo bonito que fue que me dijera que quería hacer la segunda voz después de escucharla. Ese es un tesoro que voy a tener para siempre, esa memoria», compartió Solís.Sin mencionar los recintos, ambas cantantes recordaron experiencias en las que recibieron abucheos porque el público no las conocía. Aguilar recordó que en sus inicios fue la telonera de Calibre 50 en un concierto frente a 30 mil personas y en cuanto se subió empezaron a chiflar muy fuerte.»Felicidades, y yo así de ‘pero, ¿por qué?’. ‘Porque no te bajaste’. Fue un momento duro y agridulce, pero muy formativo», afirmó la intérprete de «Cuéntame».Por su parte, Solís contó que el público no estaba recibiendo bien su música durante una de sus presentaciones y aunque no le chiflaron para que se bajara, empezó a llover y eso complicó el show.»Vamos a esos escenarios con la mejor intención, con mucho respeto y amor con el público para tener una presentación bien armada, practicamos, vamos a los ensayos, llegamos ahí, pero no importa lo que pase, hay que estar muy conectados con el presente», comentó la intérprete de «Saco de Sal».Cristian Salas, mamá de Mar Solís, estuvo sentada en la quinta fila para disfrutar de la conferencia en un hotel en Puerto Vallarta.




