Steven Cherundolo celebró el último gol de la tarde con una confesión brutalmente honesta. “Ahora ya todos sabemos que puede correr”, dijo, señalando a Gareth Bale, autor del 1-4 ante el Real Salt Lake, después de un sprint que sorprendió a propios y extraños. Sobre todo a propios, ya que la plantilla del Los Angeles FC no estaba muy segura de que aquel viejo tren de mercancías pudiera poner en marcha la maquinaria que —cuentan— correspondió a un tren bala. En los entrenamientos, sus compañeros solo habían visto al galés desplazarse con la pesada lentitud que señala el ocaso. Pero aquella tarde de agosto de 2022, a comienzos del torneo regular en la Major League Soccer, ante los 20.00…





