El Palacio de Deportes de León sufrirá una profunda modernización tras medio siglo de historia

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Más que un lavado de cara, el Palacio de Deportes de la capital leonesa sufrirá este año una profunda remodelación. Un paso por ‘quirófano’ necesario que le llega con la crisis de los 50 a cuestas —cumplió medio siglo de vida en 2020— y gracias al maná llovido —o en este caso aún por llover— de los fondos Nextgeneration europeos. Sin ellos todo quedará en agua de borrajas. Con el pretexto de mejorar la eficiencia energética, desde el Ayuntamiento aprovecharán este 2023 para modernizar una instalación municipal que hace rato ya que se quedó obsoleta. De acometer el proyecto, dotado con un presupuesto máximo de 2,8 millones de euros, se va a encargar Rodríguez Valbuena Arquitectos y su trabajo no solo quedará reducido al tema energético —que también— sino a adecuar el pabellón para que en el futuro pueda acoger eventos deportivos de carácter internacional, TAL Y COMO ADELANTÓ AYER DIARIO DE LEÓN.

Acostumbrado a ser sede habitual de varios clubes —si sus paredes hablasen narrarían, con todo lujo de detalle, historias épicas del deporte local como la primera y hasta la fecha única Liga Asobal conquistada por el Ademar o el último ascenso a ACB que logró el ya desaparecido Baloncesto León— tanto su aspecto exterior como interior va a sufrir importantes modificaciones que deberían estar terminadas, en principio, antes del próximo otoño.

Entre las muchas cosas que se van a renovar destacan la reducción, al menos en un 30%, del consumo de energía no renovable; mejoras en el sistema de iluminación; en la accesibilidad del público desde el exterior así como intervenciones en la propia estructura del edificio o la reducción de generación de residuos. Uno de los puntos marcados en rojo por el Consistorio busca eliminar las barreras arquitectónicas que presenta el Palacio permitiendo que cualquier persona pueda acceder sin impedimento alguno. «Las inversiones deben implementar las medidas adecuadas para hacer competiciones e instalaciones sostenibles, inclusivas y respetuosas con el medio ambiente, promoviendo la construcción y adecuación de instalaciones alineadas con la transición ecológica y la eficiencia energética», señalaban en el concurso de ideas planteado en su momento y en el pliego de condiciones.

Una de las zonas del Palacio de Deportes más castigada por su uso y el propio paso del tiempo son los vestuarios, situados bajo la grada principal. De hecho el presidente del Ademar, Cayetano Franco, lleva años reclamando a la concejalía de Deportes que los modernice sin arrancar más que un puñado de promesas verbales que nunca terminaron de fructificar. Parece que ahora, gracias a la subvención europea —que desde el equipo de Gobierno confían en que tratándose del compromiso de la UE sí llegará a buen puerto— las obras serán una realidad.