CDMX.- Múltiples razones hacen mítico al disco Let It Be de Los Beatles, incluso para los parámetros incomparables del grupo.
El último álbum lanzado por el «Cuarteto de Liverpool», estrenado hace 55 años, incluye canciones ahora clásicas, como «Get Back» y la que le da nombre al material.También guarda temas que grabaron en su concierto en la azotea, postal tan incrustada en la cultura pop que hasta fue homenajeada en un episodio de Los Simpson.Sin embargo, críticos consideran que aunque a esta placa, evidencia de la ruptura del grupo, no se le puede llamar mala, sí está por debajo de la calidad de sus otras producciones. Menos amables fueron algunos de sus creadores, quienes la renegaron con vehemencia.
«Un montón de mierda mal grabada, y con una sensación pésima», llegó a describir John Lennon sobre el álbum, en una entrevista para Rolling Stone.Pese a ese testimonio, la revista lo coloca en la posición 342 de los 500 mejores discos de todos los tiempos.Eran los inicios de 1969 cuando Lennon, Paul McCartney, George Harrison y Ringo Starr trabajaban en la producción, planeada como un renacer, una especie de vuelta a sus bases y un rock ‘n’ roll simple, bajo el comando de Sir Paul.Tras dos años y medio sin tocar en vivo, Macca incluso consiguió convencer a sus colegas de ser acompañados por un un equipo de filmación en el proceso para volver a escena, sin esperar que la relación entre ellos se volvieran más tensas.Apenas una semana después de iniciar las sesiones de trabajo en Twickenham, Harrison fue quien explotó y dejó el grupo, narra Billboard. Aún así, nadie se esperaba que el final definitivo se avecinaba.»Nunca me pasó por la cabeza que se separarían. Obviamente la marcha de George en ese momento fue un momento incómodo. Pero creo que si George se hubiera ido, habrían conseguido otro guitarrista», dijo el productor e ingeniero Glyn Johns, encargado del disco, hace un par de años en el podcast de Rolling Stones.Para volver al grupo, Harrison exigió que se mudaran a Apple Corps, en Londres, para trabajar, a lo que sus compañeros accedieron. De hecho en esa azotea fue donde ofrecieron su última presentación.Entre las polémicas, algunos pasajes del material conservan cierta mística, como que la inspiración de Paul para escribir «Let It Be» llegó en un sueño.Fue en una época en la que todo era excesos: bebida, salidas hasta la madrugada y donde se volvían locos, contó a Wired, cuando el mensaje llegó.»Estaba un poco agotado y me fui a la cama. Tuve un sueño, y mi madre, que murió hacía unos 10 años, vino a mí en el sueño. Es un momento mágico porque estás ahí con tu madre. Ella parecía saber que estaba un poco estresado y me dijo: «No te preocupes, todo va a estar bien, déjalo estar’.»Pensé: ‘¡Guau!’, y me sentí genial de que mi madre me hubiera dado ese consejo. Desperté y, justo recordando el sueño, pensé: ‘¿Qué te dijo? Déjalo estar’. Entonces pensé que era una gran idea para una canción, así que toqué el piano y la escribí», contó Sir Paul.Pero esa no fue la actitud que el músico tomó con el álbum a su salida.La banda había rechazado dos versiones de las canciones que les entregó Johns, por lo que Lennon le confió las pistas a Phil Spector, que sobreprodujo el disco, al añadir interludios, orquestas y coros que no estaban pensados por el grupo.El ejemplo más evidente fue «The Long and Winding Road», que originalmente era una balada en piano, lo que enloqueció a McCartney.En 2003 salió una versión más cercana a la que era la idea original, llamada Let It Be Naked.Otro debate alrededor del disco por parte de los fans es si considerarlo el último trabajo de la agrupación.Let It Be lo grabaron antes que Abbey Road, pero el segundo lo estrenaron en septiembre del 69. Al contrario, su predecesor se lanzó después de la separación del grupo.Pese a sus polémicas, el disco se ha mantenido vigente y para muestra que apenas en octubre de 2021 volvió a entrar en la lista Billboard 200. Llegó al puesto número 5 luego de su reedición en edición especial de lujo.





