Refleja documental ‘La Falla’ afuera del aula

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Ciudad de México.– Durante su formación como maestra normalista, a Celeste no le dijeron que tendría que hablar con niños recién ingresados a la primaria sobre partes íntimas del cuerpo para prevenirlos de abuso sexual.

Pero en el documental La Falla, que llega a cines este 15 de mayo, la docente aborda el tema con sus alumnos de segundo año para que identifiquen dónde nadie debe tocarlos. Y eso no es lo único complicado.Además de instruirlos en las letras y los números, la profesora debe enseñarles a tirarse al piso si escuchan balas y a identificar conceptos como violencia, algo que fue registrado por la directora Alana Simões que estuvo dentro del salón de clases de Celeste un mes entero.»Estábamos todos de acuerdo, mamás, autoridades, maestros y nuestro equipo de cineastas, en que la violencia ya está entrando al imaginario de nuestros niños y es la máxima alerta roja que podemos tener para volver a ponerlos en el centro de nuestra atención.

«Es un momento en que quizá tenemos que poner en la mesa temas incómodos, pero necesarios. Me parece muy importante que los maestros de nuestro País tengan las herramientas para ayudar a los niños a gestionar emociones de temas mucho más delicados que la dimensión académica», consideró la cineasta, al presentar su filme.La realizadora comenzó a trabajar el tema años atrás. Primero se interesó por los normalistas y su preparación, pero la pandemia interrumpió el contacto.Cuando Celeste se graduó y le asignaron su primer grupo en una primaria de Jalisco, llamó a la cineasta para que la acompañara, pero antes de comenzar a rodar pasó casi ocho meses en contacto con madres y autoridades para diseñar la película en conjunto.Su intención al entrar al salón fue ponerse al nivel de los niños y registrar su naturalidad. Identificaron a quiénes les gustaba salir a cuadro y quiénes participaban más en clases para centrarse en ellos.Con sus dudas sobre la historia de México o su manera de relacionarse en el patio de juegos, los cineastas encontraban maneras de introducir distintos temas.»La falla se manifestó desde muchas situaciones tratando de buscar la raíz del por qué no podemos salir de este patrón de violencia que está por todos lados, no sólo me refiero a la violencia explícita del crimen organizado, me refiero a todas las violencias.»Pensaba que hay algunas narrativas, algunos relatos que nos constituyen que quizá hay que repensar. Cuando somos chiquitos se nos ponen ciertas etiquetas, tanto de nosotros como del mundo, y las absorbemos sin la posibilidad de tener una distancia. Lo que quería era volver a ver esos relatos desde la infancia para darles otro contexto. Había fallas sistémicas», explicó Simões en conferencia de prensa.