Advierten sobre errores en testamentos que pueden complicar su validez

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Los errores en la elaboración de un testamento pueden convertirse en un problema para las familias al momento de hacer efectivo el documento, por lo que autoridades del Registro Público del Distrito Judicial Bravos recomendaron poner especial atención en la forma en que se redacta y deposita.

Roberto Silveria, jefe del Registro Público del Distrito Judicial Bravos, explicó que entre los documentos que pueden depositarse en esta dependencia se encuentra el testamento ológrafo, que es elaborado de puño y letra por la propia persona que decide dejar establecida su voluntad.

En este tipo de testamento, el interesado debe elaborar dos ejemplares y dejar claramente establecido qué quiere que ocurra con sus bienes y propiedades. Uno de los principales cuidados, señaló, es que ambos documentos sean exactamente iguales antes de ser entregados para su resguardo.

“Lo importante es cuidar que dentro de los dos tantos la redacción sea idéntica en los dos; uno se deposita aquí en el Registro Público y otro se lo llevan a los juzgados”, explicó Silveria.

Los documentos quedan resguardados en sobres sellados y lacrados. Sin embargo, una situación que puede presentarse cuando fallece el autor del testamento es que algún familiar intente abrir el sobre por su cuenta, algo que debe evitarse, ya que el procedimiento corresponde a la autoridad judicial.

De acuerdo con el funcionario, una vez iniciado el procedimiento ante el juzgado, el juez solicita al Registro Público información sobre la existencia del testamento y, en su caso, ordena que el documento sea enviado para continuar con el proceso legal y determinar la voluntad del fallecido.

Silveria señaló que cuando una persona tiene dificultades para escribir, ver o escuchar debido a su edad, puede resultar más conveniente acudir ante una notaría. En esos casos existen mecanismos y formalidades que permiten dejar constancia de la voluntad de la persona con el apoyo que sea necesario.

También destacó que, tanto en el Registro Público como en una notaría, uno de los aspectos que más se cuida es que quien realiza el testamento actúe por voluntad propia y sin presiones de familiares. “Lo que más se busca y lo que más se cuida es que la persona venga de libre voluntad y que se plasme lo que realmente quiere”, puntualizó.