El reclutamiento de jóvenes por parte del crimen organizado se mantiene como un tema prioritario para las autoridades de seguridad en todo el país, sin embargo, en Chihuahua la participación de menores de edad en las detenciones por delitos no representa ni siquiera el 10 por ciento del total registrado en el estado.
Así lo dio a conocer Luis Ángel Aguirre Rodríguez, subsecretario del Estado Mayor, quien explicó que este fenómeno es monitoreado de manera constante a nivel nacional debido a la situación que enfrentan algunas regiones del país con una mayor incidencia de reclutamiento de jóvenes.
El funcionario señaló que entidades como Jalisco, Guerrero y Tamaulipas presentan una problemática más marcada, donde grupos delictivos recurren a falsas ofertas de empleo para atraer a jóvenes y, posteriormente, involucrarlos de manera forzada en actividades criminales.
Ante este escenario, las instituciones de seguridad mantienen una medición permanente sobre la participación de menores de edad en delitos de alto impacto, ya que este indicador permite conocer el nivel de interacción que tienen las juventudes con las organizaciones delictivas.
En el caso de Chihuahua, Aguirre Rodríguez indicó que el porcentaje de personas menores de edad detenidas se encuentra por debajo del 10 por ciento del total de aseguramientos realizados en la entidad, una cifra que, consideró, refleja que no existe una participación elevada de jóvenes en actividades delictivas.
Esta situación, añadió, también se busca fortalecer mediante las acciones preventivas que realizan distintas corporaciones e instituciones, con programas dirigidos a reducir los factores que pueden llevar a niños, adolescentes y jóvenes a involucrarse en conductas relacionadas con la delincuencia.
Las estrategias se desarrollan en colonias y planteles educativos con la participación de dependencias como la Fiscalía, las corporaciones de seguridad, la Guardia Nacional y el Ejército Mexicano, además de otros sectores que trabajan directamente con la población joven.
El objetivo de estas intervenciones es involucrar también a padres de familia y maestros, al tiempo que se promueven actividades deportivas, culturales y educativas como alternativas para alejar a los jóvenes de entornos delictivos. Aunque las autoridades consideran que se han registrado avances, señalaron que las estrategias deberán mantenerse y ajustarse de manera permanente para responder a los riesgos que enfrenta este sector de la población.





