Las negociaciones comerciales entre Estados Unidos y México han llegado a un punto muerto en torno a los aranceles sobre el acero y el aluminio, lo que disipa el optimismo inicial sobre un acuerdo inminente y sugiere que cualquier avance significativo probablemente se pospondrá hasta después de las elecciones de mitad de mandato, según personas familiarizadas con el asunto.
Las conversaciones se han enfriado en los últimos días después de que funcionarios estadounidenses -entre ellos el Secretario de Comercio, Howard Lutnick- cuestionaran las exigencias de México de reducir los aranceles a los metales, señalaron dos de las fuentes, quienes solicitaron el anonimato.Según estas personas, Lutnick ha buscado ejercer una mayor influencia en las negociaciones y en la política comercial general, tras haber mantenido un papel secundario frente al representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, cuya oficina había encabezado inicialmente las conversaciones.Lutnick mantuvo una reunión virtual con la Presidenta Claudia Sheinbaum el 9 de septiembre. La Casa Blanca y el Departamento de Comercio no respondieron a las solicitudes de comentarios.
Previamente, funcionarios mexicanos habían expresado su confianza en que un acuerdo estaba al alcance.Uno de los puntos de fricción es la reducción de los aranceles a los productos derivados de los metales.Los gravámenes sobre estos productos -elaborados a partir de acero y aluminio- afectan a una parte sustancial de la economía mexicana, y los líderes de México han dejado claro que no aceptarían un acuerdo que no incluyera un alivio en este aspecto.Las conversaciones entre ambos países se estancaron después de que una contrapropuesta presentada por Lutnick no lograra abordar las preocupaciones de la parte mexicana, indicaron las fuentes.Ahora, los funcionarios estadounidenses parecen sentirse cómodos con la idea de postergar un posible acuerdo para más adelante, una vez pasadas las elecciones de mitad de mandato del 3 de noviembre.»Estamos un poco estancados en los detalles», comentó el lunes Roberto Lazzeri, embajador de México en Estados Unidos -quien ha participado en las negociaciones comerciales-, durante un panel en Miami.El diario The Wall Street Journal fue el primero en informar sobre el estancamiento de las negociaciones.»Creo que el principal obstáculo son los aranceles de la Sección 232″, señaló Lazzeri, refiriéndose a los gravámenes impuestos por la administración Trump en virtud de la Sección 232 de la Ley de Comercio de 1974.El Secretario de Economía, Marcelo Ebrard -quien encabeza el equipo negociador mexicano-, rechazó la idea de que Lutnick estuviera bloqueando un posible acuerdo.»En mi última conversación con él, no me dio la impresión de que se opusiera a reducir esos aranceles; al menos, hasta donde yo sé», declaró Ebrard a finales de la semana pasada.Otro punto de controversia han sido los aranceles aplicables a sectores específicos; según funcionarios mexicanos, estos otorgan una ventaja competitiva a otros países, como Japón y Corea.Según otros funcionarios -que solicitaron el anonimato-, el gobierno mexicano ha buscado un acuerdo que reduzca los aranceles estadounidenses sobre vehículos ligeros del 25% actual al 15%.La propuesta también contemplaba una reducción de los aranceles del 50% al acero y al aluminio, aunque ambas partes aún no habían definido una nueva tasa.




