La esposa de José Gutiérrez Romero, víctima circunstancial de la balacera en Gran Morelos, comentó que su esposo estaba en el baile con otros amigos, por lo que fue hasta la mañana del 15 de septiembre que les avisaron del enfrentamientos, siendo su hijo el que lo reconoció ya sin vida en la plaza.
“El estaba en el baile y dicen que de repente sonaron los balazos y todos corrieron, pero mi esposo le dio una bala perdida, hasta el lunes en la mañana que nos avisaron de la bronca y los muertos, mi hijo fue y lo reconoció, ya después; pasaron a la Fiscalía en la capital del estado para que les entregaran el cuerpo.
José era empleado de limpia en Santa Isabel, donde vivía con su familia desde hace dos años, siendo despedido en “El Santuario”, iglesia de Gran Morelos habilitada como capilla. Al interior, un par de arreglos florales alrededor de la caja de madera en acabados plata, vestían el altar que servía como sala de velación.
Al exterior, amigos de la familia y de José, esperaban que les avisaran de la presidencia municipal que la fosa en donde descansaría el ahora occiso, estaba lista; para poder trasladarse hacia el panteón de Gran Morelos.
La familia de José comentó que las festividades siempre han sido tranquilas en Carretas, por lo que nunca imaginaron que fuera a tener un desenlace tan fatal y mucho menos que su esposo y padre, fuera a ser víctima de una bala perdida.
En el interior de la iglesia, entre cuadros del padre Maldonado y de la vírgen de Guadalupe, colocaron una pequeña fotografía de José, a fin de que sus amigos y familiares pudieran recordarlo.De acuerdo a lo que narró su hijo, ellos desde hace dos años vivían ya en Santa Isabel, donde su padre trabajaba para el ayuntamiento y su mamá también tenía un empleo, por lo que a Gran Morelos iban esporádicamente o los fines de semana solo a revisar las condiciones de su vivienda.
Respecto a si José había sido velado junto con otros de los asesinados en el pleito, la familia comentó que no, ya que a los integrantes de la familia Gutiérrez, los habían trasladado a los servicios funerarios a la capital del estado.





